Esto lo construí porque yo lo necesitaba

No vengo del mundo del software empresarial.Vengo de tener las manos con cera.

De llegar a un bazar sin saber exactamente qué había dejado en consignación. De terminar el mes con más ventas que el anterior y menos dinero del que debería haber.

Rafael Yanes· Fundador de Talvora y creador de Aromabeats

Rafael Yanes, fundador de Talvora, en el espacio de trabajo de Aromabeats

El origen

De la sala de juntas al taller de velas

Pasé más de ocho años en el mundo corporativo de tecnología — implementando sistemas de gestión, trabajando con Oracle, consultando en JD Edwards para empresas de manufactura, finanzas y compras. Conocía los sistemas por dentro. Sabía exactamente cómo funcionaban y para quién estaban diseñados.

Para corporativos. Para oficinas. No para alguien como yo.

Un día decidí hacer velas junto a mi mamá. Las dos compartimos la misma pasión por los aromas y por la música, y de ahí nació Aromabeats — una marca de velas aromáticas donde mezclamos fragancias con ritmo. Lo que empezó como algo que disfrutábamos juntos se convirtió en un negocio real: tienda en línea propia, Amazon, Etsy, Mercado Libre, bazares, consignación en tiendas físicas.

Y entonces llegó el caos.

La tensión

El momento en que todo se complicó

No fue un momento dramático. Fue silencioso y frustrante.

Consignación sin claridad

Llegar a un bazar y no saber con exactitud cuánta mercancía habías dejado en consignación en qué tienda.

Documentos a mano

Abrir Word o Excel para cada nota de remisión — buscando tu cuenta bancaria, copiando datos, intentando que se viera profesional.

Ventas que no esperan

Estar en una venta y tener que esperar a llegar a casa para poder generar una cotización.

El costo invisible

No saber realmente cuánto te costaba cada vela — con decenas de pruebas de laboratorio y cada variación de carga de fragancia cambiando el margen.

No era un problema de disciplina. Era que nadie había construido la herramienta correcta para este tipo de negocio.

En el mundo de las velas haces decenas de pruebas antes de llegar a una fórmula final que huela bien, que se queme bien, que cure correctamente. Cada prueba tiene un costo. Cada variación de carga de fragancia cambia el margen. Yo llevaba todo eso en hojas de cálculo y cuadernos — y cuando las líneas se multiplican, se vuelve insostenible.

La búsqueda

Busqué la solución. No existía.

Con mi background en sistemas de gestión, lo primero que hice fue buscar herramientas para artesanos que hicieran velas. No encontré nada específico. Las opciones genéricas del mercado cubrían lo básico, pero ninguna entendía lo que realmente necesita un negocio de velas:

No era pedir demasiado. Era pedir exactamente lo que cualquier artesana que hace velas necesita.

Simplemente nadie lo había construido. Así que lo construí yo.

  • Un módulo de laboratorio para registrar y costear cada prueba antes de escalar a producción.
  • Control real de la carga de fragancia y cómo afecta el costo y el margen de cada vela.
  • Trazabilidad de consignación — qué dejaste, en qué tienda, cuánto se vendió, qué regresó.
  • Notas de remisión y cotizaciones generadas al momento, desde cualquier lugar, con tus datos bancarios incluidos.
  • Una lista de preparación de pedidos (picking list) que te diga exactamente qué necesitas para producir un lote.

El resultado

Qué cambió cuando Talvora existió

Cuando el sistema empezó a funcionar, lo primero que experimenté fue claridad.

  • 1Ver el costo real de todo el negocio — desde cada prueba de laboratorio hasta cada vela vendida en cada canal.
  • 2Saber en qué puntos de venta te conviene estar y en cuáles no.
  • 3Dejar de editar remisiones en Word.
  • 4Generar una cotización desde el teléfono, en el momento, con todo incluido.
  • 5Saber qué habías dejado en consignación en cada tienda y cuánto había regresado.

Aromabeats sigue operando hoy — con tienda en línea, presencia en Amazon, Etsy y Mercado Libre, y consignación en tiendas físicas. Pero lo más importante es que ahora puedo operarlo con orden, con datos, sin el caos que antes me consumía el tiempo que prefería usar para crear.

Mi nueva pasión es construir ese sistema para todas las artesanas que sé que están pasando por lo mismo que yo pasé.

Por qué es diferente

Un sistema que nació del oficio, no de afuera

Hay cosas que solo se entienden cuando las vives. Que la carga de fragancia no es solo un porcentaje — es la decisión que define el carácter de una vela y el margen que te queda.

Que un bazar no es solo un canal de venta — es mercancía en tránsito, comisiones, rentas, devoluciones y la pregunta de si valió la pena.

Que una nota de remisión en el momento equivocado frena una venta. Esas cosas no se aprenden leyendo sobre negocios artesanales. Se aprenden haciéndolo.

LaboratorioConsignación en tiendasBazares y canales

Por eso Talvora tiene Laboratorio. Por eso entiende bazares y consignación en tiendas. Por eso genera listas de preparación de pedidos (picking list) para producción por lotes. Por eso calcula el costo real con la carga de fragancia incluida.

No es un sistema genérico al que le agregamos módulos para velas. Es un sistema que nació de las velas y que entiende cada parte del proceso porque fue construido desde adentro.

El Taller

Los artesanos que hacen velas se apoyan entre sí. Esa energía es lo mejor de este mundo.

Una de las cosas que más me gusta de este mundo es la comunidad. Los artesanos que hacen velas comparten su experiencia, generan contenido para los demás. Hay pocas cosas más genuinas que eso. Talvora nació de esa misma energía.

A nosotros los creativos nos gusta crear — y estamos orgullosos de lo que hacemos. Lo difícil es que para que el negocio crezca hay que saber a dónde va el dinero. Necesitamos tiempo para seguir creando, y muchas veces ese tiempo lo consumen actividades que no nos gustan y para las que nadie nos preparó.

La idea de Talvora es simple: tener todo en un mismo lugar para ahorrar tiempo y esfuerzo — y dedicarlo a lo que realmente amamos.

Solo tú sabes lo que cuesta llegar hasta donde estás. Talvora existe para que el siguiente paso sea más fácil.

Haz lo que amas.Talvora hace el resto.

Si llegaste hasta aquí, probablemente ya sabes si Talvora es para ti.

No hay mejor forma de saberlo que probarlo.

¿Tienes preguntas sobre el producto antes de empezar?